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Peñiscola, al norte de la Comunidad
Valenciana, se encuentra en un punto privilegiado del Mediterráneo
español. Los 79 km2 de extensión de su municipio, 17 de los cuales
discurren paralelos al litoral, se reparten equitativamente entre las
superficies forestales y los cálidos cultivos mediterráneos, entre los que
no faltan el naranjo, el olivo y el almendro.
La ciudad antigua, coronada por la que fuera morada del Papa Benedicto
XIII, un castillo-fortaleza del s. XIV, ocupa un imponente peñón que se
alza 64 metros sobre el azul del mar; unido al continente por un cordón de
arena que tiempo atrás era barrido por las olas durante los temporales,
transformando a la ciudad en
una
efímera isla.

En contraste con el casco antiguo, se
encuentran las nuevas calles y avenidas de la zona turística. Cálidas
aguas en verano y otoño, se reparten entre las extensas playas de fina
arena al norte de la ciudadela y calas flanqueadas por abruptos
acantilados en el sur.
Peñíscola está situada al Norte de la
provincia de Castellón, a unos 70 Kms. de la capital, en la comarca del
Baix Maestrat. Se puede llegar hasta allí por la carretera N-340, por la
autopista A-7 (salida 43) y desde la estación de ferrocarril Benicarló-Peñíscola,
en el mismo centro del corredor
mediterráneo, con parada de los principales trenes de largo recorrido.
Podemos llegar a Peñíscola desde cualquier punto de la geografía española.
Salimos de Barcelona por la autopista A-7. Pasamos por
tierras de Tarragona hasta llegar a la salida 43 de Peñíscola,
Benicarló, Vinarós. A esta altura salimos de la autopista y tomamos la
carretera N-340 hasta el cruce con la CV-141. Desde aquí,
tan sólo debemos seguir la carretera para encontrar la CV-140, que
nos conduce directamente a Peñíscola.
Desde Madrid partimos por la carretera
M-30 hasta la autopista N-III. Continuamos nuestro trayecto
para alcanzar la autovía A-31 y empalmar con la A-3 y,
posteriormente, con la A-7. Al llegar a la salida 43 de esta
autopista nos desviamos a la N-340. Desde allí recorreremos la
CV-141 y la CV-140 para alcanzar nuestro destino.
El trayecto desde Valencia a Peñíscola es mucho más corto. Dejamos la
capital para continuar hasta la autovía A-31. Recorremos la
autopista A-3 para llegar a la A-7. Una vez en la salida
43 de esta autopista seguimos el mismo recorrido anterior.








El
litoral sur de Peñíscola es escarpado y rocoso. Está salpicado de
diminutas playas y elevados acantilados que forman recoletas calas. En
esta costa se halla la Sierra de Irta. Próxima a ser protegida mediante
la figura de Paraje Natural, es una alineación montañosa con 573 m. de
altura máxima y 15 km. de fachada litoral.
La ausencia histórica de asentamientos humanos de importancia permiten la
presencia de valores naturales y etnológicos únicos que han dado en
definirla como la última sierra virgen de la Comunidad Valenciana. En las
pequeñas calas que dibujan Irta, la práctica del buceo o la pesca con
sedal nos presentan una dimensión diferente de relación con el mar y la
naturaleza.
La Sierra de Irta cuenta con un sistema de señalización que nos dirige
por algunos de los caminos de más fácil acceso; los puntos de inicio de
itinerarios se encuentran a lo largo de la carretera que recorre la Costa
Sur. Los caminos señalizados con indicadores de madera son pistas de
tierra adecuadas para transitar con diversos medios.

Existe la posibilidad de realizar recorridos a caballo, así como
recorridos a pie por los senderos de la parte alta de la sierra, dotados
con un sistema de señalización específico. En la Sierra de Irta podemos
visitar la ermita de San Antonio que data del siglo XVI. El conjunto está
formado por la propia ermita, la casa del ermitaño y la hospedería que
delimitan un patio desde cuyo pretil se divisa una excelente panorámica.
Otros lugares de interes:
Barcelona,
Valencia,
Delta
del Ebro, Morella,
Vall
d'Uixó, Andorra.
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